jueves, 28 de enero de 2016

Ya no lo quiero

Seis de la tarde
aún de día en mi reloj
ya de noche en la ventana
Este invierno no solo le ha robado
la luz al sol
tampoco mi casa
parece ya mi casa

Rincones nunca antes vistos
-quién sabe si por falta de atención-
ropa ajena en los armarios
fotos de familia en las que no aparezco
Qué extraña sensación

Si estuvieras aquí
tal vez te invitara a mirarme
en el balcón
Pero no eras tú ni yo era yo
Era yo ayer
y era yo mañana
Pero esta tarde soy
Y esta tarde ya no te quiero

Quizá por eso esté mi hogar
desorientado
y me confunda con una extraña
para nada bienvenida

Quizá por eso hoy no la sienta
ya mi casa
Quizá por eso esta tarde
no tenga yo cama ni suelo
propios


Quizá porque todo fue mío ayer
hoy
ya no lo quiero


jueves, 14 de enero de 2016

PALOMITAS


Alguien se acuerda de ti. Quizá leyendo el periódico o tal vez mirando al mar.
Alguien te ha pensado hoy, mañana y ayer.
Alguien lo hace ahora y cualquiera lo hará luego, aunque solo sea para maldecirte.

Estás en sus sueños, te metes en su ducha, usas sus cubiertos y te acuestas con él.

Has muerto mil veces y has resucitado mil y una mientras te echabas esta tarde la siesta en el sofá.
Has vivido cientos de vidas siempre acompañado, viajado en avión a pesar del vértigo, cruzado el mar en un recuerdo.
Has bendecido la mesa y te has paseado por sus sueños.


Nunca estás solo, aunque no tengas con quién compartir las palomitas en el cine.

sábado, 9 de enero de 2016

ETERNIDAD

Se están besando
se tocan
y se abrazan
se sienten
la piel

El uno
la recorre con
sus dedos
el otro
vibra
de placer

Y no hay
momento
más íntimo
que, si acaso,
el de morir
que el que
acontece
en este
instante
entre un hombre
y su violín

Porque no hay
unión
más verdadera
ni más pura
ni más plena
que la que los hombres
en su fecha
y la música
inmortal
juegan cuando
quieren
y destrozan
por igual

Porque no hay
destino
más incierto
que, si acaso,
el del amar
que el que
ambos
van recorriendo
buscando la

eternidad

lunes, 4 de enero de 2016

Cicatrizar

 

Atreverse a
mirar a alguien
es sí y no

Como esas napolitanas
dulces y saladas
Como esa canción
que reza
para que olvidemos
cómo odiar
Como esas flores
tímidas pero elegantes
que no salen
a tu encuentro
si tienen que llevar
bufanda

Atreverse a
mirar a alguien
son sensaciones
que gustan
porque duelen

Como morderse
el labio
hasta sangrar
Como rascar
lleno de furia
una picadura
Como perforarse
las orejas
o cubrir con tinta
nuestra piel

Justo
como tocar
una herida
sin cerrar

Porque eso es
lo que esconde
la mirada

Una gran costra
deseando ser
arrancada
por unos ojos
ajenos
y después de
desengañarse
volver a

cicatrizar